June 06, 2018
Consejos para lograr la mejor iluminación en tus fotos pt.1: principios de luz natural

Uno de los aspectos más importantes de la fotografía es la iluminación, no sólo porque es lo que nos permite apreciar mejor la fotografía en sí misma, sino que, dependiendo del nivel y tipo de iluminación, se pueden apreciar mejor ciertos detalles, ofrecer diferentes matices o, incluso, crear mucho más drama y hasta ilusiones ópticas en la imagen. Debido a que la iluminación guarda una importancia así de significativa, vamos a dedicar una breve serie de entradas que te ayudarán a entender qué es y cómo utilizar a tu favor los diferentes tipos de luz en distintas situaciones. En esta primera entrada, vamos a referirnos a la luz natural.

Muchos fotógrafos primerizos le tienen miedo a la luz natural, y con justa razón. La luz natural depende del clima y, por lo tanto, es errática, voluble y efímera, pero, si se aprovecha correctamente, es una herramienta sumamente poderosa, ya que estas mismas características es lo que la hacen tan versátil. Empecemos por los ángulos de la luz.

Luz frontal: se logra enfatizar en los detalles a cambio de sacrificar las texturas.

Luz trasera: puedes utilizarla para crear siluetas y generar efectos de aura en el sujeto.

Luz lateral: se aumentan el volumen y las texturas reciben un mejor tratamiento, a diferencia de la luz frontal.

Luz cenital: ayuda a crear mucho drama en la fotografía y ofrece lugar a diversos efectos y experimentación a cambio de favorecer poco a los retratos debido a que la luz cae desde arriba.

En cuanto a la intensidad de la luz, tienes que tomar en consideración llevar contigo filtros y difusores, para poder manejarte en cualquier situación, ya sea que el sol esté en todo su esplendor o que el día esté nublado y la resolana sea lo único de lo que dispones. Además de esto, ten en cuenta que vas a tener que conocer bien el funcionamiento del ISO de tu cámara. Para eso, puedes revisar nuestra entrada de blog al respecto del ISO.

En cuanto al tipo de luz, lo primero que hay que saber es que existen cuatro tipos:

Luz suave: es aquella que, al no ser tan intensa, produce sombras más difuminadas.

Luz dura: se refiere a la luz que generar altos contrastes y sombras muy bien delineadas.

Luz cálida: tiende a tonos más naranjas, amarillos y rojizos.

Luz fría: tiende a tonos como el azul o el violeta.

En nuestra siguiente entrada, podremos conocer cómo explotar la luz natural a nuestra ventaja y, así tomar fotografías perfectas sin importar el día que haga afuera o, mejor aún, gracias al día que hace afuera.