February 06, 2019
El espacio, la última frontera

Con los ojos puestos en una nueva carrera espacial, ahora dominada por particulares y no por estados en competencia, no es de extrañarse que el zeitgeist se vuelve de nuevo hacia las estrellas.

Uno de los elementos que se ha presentado con fuerza recientemente y va a seguir presentándose, es el de los elementos cósmicos y espaciales. Mientras más ensimismados nos volvemos a la tecnología, más es necesario cambiar de perspectiva y buscar más allá, voltear la mirada hacia algo más grande que nosotros y hoy hablaremos de eso: la fotografía nocturna de cielos y estrellas.

Lo primero que recomendamos hacer es quitar el modo automático de la cámara. Una vez seleccionado el modo de enfoque manual, elige un enfoque de infinito.

Escoge una sensibilidad ISO elevada. Esto dependerá de la cámara que tengas, algunas a partir de cierto nivel de ISO empiezan a mostrar un poco de ruido, lo ideal en este caso sería situarse en ISO’s lo más elevadas posible (razonablemente): podrías probar con ISO´s de entre 2.000 y 4.000.

Pon el dial de modos de tu cámara en el modo manual, el cual te permitirá controlar tanto la apertura del diafragma como la velocidad de obturación.

Ajusta una apertura lo más amplia posible. Si puedes sitúala entre f/2 y f/3.5 ó, por lo menos, algún valor muy cercano.

Ahora ajusta la velocidad de obturación a un valor normalmente entre los 10 y 30 segundos. Tendrás que experimentar un poco hasta encontrar la velocidad que mejor resultado te ofrezca.

Si tu lente lleva un estabilizador de imagen, desactívalo.

Selecciona en la cámara el modo de disparador remoto si tienes uno. Si no dispones de uno, puedes usar el modo de disparo retardado (de 2 segundos). Esto te lo digo para evitar toda posible vibración de cuando disparemos la foto.

Selecciona el formato RAW o por lo menos RAW + JPG. El formato RAW te ofrece infinidad de posibilidades a la hora de postprocesar la imagen.

Coloca tu cámara encima de un buen y robusto tripie.

Cuida la composición, aplica la regla de los tercios y prueba con encuadres verticales; estudia con detenimiento qué quieres que aparezca en la foto a parte del cielo y de las estrellas, a menos que quieras encuadrar sólo el cielo.

Ten cuidado con las nubes. Si ves que te van a estropear la foto, intenta buscar otra parte del cielo que esté libre de nubes.

Presta atención a la contaminación lumínica. Aléjate de la luz de las ciudades. Cuanta más oscuridad te envuelva a ti y a la cámara, más fácil le será captar la luz de las estrellas. Por la misma regla, aléjate de los días de luna llena.


Los primeros disparos tendrán que ser de prueba. En ellos intenta utilizar máxima apertura, máximo ISO y máxima velocidad de obturación (30 segundos). Evidentemente te saldrá la foto muy iluminada y sobreexpuesta, pero no importa, sólo son pruebas; eso te permitirá ver con claridad el paisaje y poder decidir el tipo de encuadre por el que finalmente vas a optar, así como te permitirá también dar con el valor ISO más adecuado sin que salga ruido.


Advertencia: El movimiento de la tierra, aun siendo lento, acaba reflejándose en este tipo de fotos si dejamos que el tiempo de exposición sea excesivamente largo. Como resultado obtendríamos unas líneas curvadas en el cielo, una especie de estelas que las estrellas dejan a su paso. Todo sucede lentamente y el ojo humano no lo percibe, pero la cámara sí que lo registra.

 

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