June 12, 2018
Consejos para lograr la mejor iluminación en tus fotos pt.3: tipos de iluminación en retratos

Siguiendo nuestra serie sobre iluminación, toca el turno de la iluminación en retratos. Como vimos en nuestra entrada sobre retratos, hay detalles a considerar a la hora de procurar este tipo de tomas. Uno de ellos es el tipo de iluminación a utilizar, en específico, al estilo de iluminación que podemos utilizar. Te presentamos los cinco tipos básicos de iluminación, para que te vayas familiarizando con la luz y cómo utilizarla a tu favor.

Rembrandt light: se trata de una técnica en la que el rostro del sujeto aparece más iluminado que el otro. El lado menos iluminado es apenas visible y guarda un pequeño triángulo de luz a la altura de las mejillas. Este estilo se logra colocando el flash a 45° de tu cámara y, de manera paralela al flash, en el otro extremo igual a 45° de la cámara, un reflector.

Split light: como su nombre en inglés lo indica, es un estilo de iluminación en la que el sujeto está dividido entre la luz y la sombra. Es una forma mucho más contrastante de la luz Rembrandt que sirve para generar mucho drama en la imagen gracias al balance entre luces y sombras. Para lograr esto, puedes colocar el flash a 90° de la cámara.

Broad light: un punto intermedio entre los dos estilos anteriores en el que la iluminación genera misterio y dinamismo gracias a que hay una combinación casi entrelazada de luz y sombras. Puedes lograr este efecto poniendo el flash a 45° grados de la cámara y pidiendo al sujeto que voltee en la dirección contraria a éste.

Butterfly light: al colocar el flash en picada a 45° de frente al sujeto puedes lograr resaltar los detalles al tener una iluminación directa. El nombre de este tipo de luz proviene de la sombra que se genera debajo de la nariz, en forma de mariposa, debido a que la luz viene angulada desde arriba.

Loop light: un punto intermedio entre la luz Rembrandt y la Butterfly. Este tipo de iluminación procura que la fuente de luz esté a 45° grados de la cámara tanto en el sentido horizontal como en el vertical, lo que como resultado que las sombras se “vayan” hacia el otro lado de la fuente de luz, sin que se quede por completo en las sombras; por el contrario, se llega a un juego interesante que ofrece tanto detalle como textura.